
En la Colección Apa no solo preservamos objetos, documentos y recuerdos familiares… también guardamos carcajadas.
Entre nuestras piezas más queridas está la famosa pared de las frases de Apa, ese rincón donde quedaron inmortalizadas sus ocurrencias más espontáneas, esas que soltaba con amigos y familiares para romper el hielo, marcar presencia o simplemente provocar risas.
Allí conviven joyas como su célebre “¡Te estoy viendo!”, que decía con esa mezcla perfecta de picardía y cariño que solo él sabía manejar. Cada frase es una anécdota, un momento vivido, una chispa de su personalidad que hoy forma parte del patrimonio afectivo que compartimos.
Esta pared no es solo un homenaje: es una invitación a recordar que el humor también construye memoria.
Quien la visita no solo observa… sonríe. Y ese es, quizá, el mejor legado de Apa.

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